LOS TÉCNICOS CONFIRMAN LA ANTIFINANCIACIÓN DE CATALUNYA.

 

Por Pedro Morón de la Fuente - Periodista i president de Catalònia Acord

 

Los días 9 y 10 del pasado mes de julio, asistí a un seminario impartido por el Consorci Universitat Internacional Menéndez Pelayo de Barcelona (CUIMPB) Centre Ernest Lluch, en el que se trató el tema "El finançament dels governs autonòmics i locals a Espanya: situació actual i perspectives".

Bajo la dirección de Antoni Castells y Núria Bosch, el seminario fue desgranando, en el transcurso de estos dos días, todo un rosario de cantidades macroeconómicas, puestas al día por primeras espadas de la temática como Jesús Ruíz-Huerta, Catedrático de Hacienda Pública de la Universidad Rey Juan Carlos, y otros destacados profesores como Maite Vilalta, Joan Trullén, Alejandro Esteller, o el propio Antoni Castells, que no necesitan presentación.

En torno a la financiación de las comunidades autónomas del Estado Español, se me quedó profundamente gravado el hecho de que el Gobierno Central no aporta ningún tipo de datos ni de información sobre la recaptación de impuestos que efectúa en Catalunya (ni en ninguna otra autonomía). El dato ya lo conocía, pero adquiría más gravedad, profundidad y relevancia al constatarlo de mano de estos grandes profesionales. Todos los datos que se aportaban en el seminario estaban trabajados en base a estudios de "campo" elaborados por las diversas universidades y provenientes también de estudios particulares. Antoni Castells, desde su cátedra de hacienda en la Universidad de Barcelona, es un claro y magnífico ejemplo.

Como ustedes comprenderán, para un neófito en la materia como yo, era como mínimo chocante y paradójico que en un tema tan delicado el Gobierno escondiese las cuentas a los propios contribuyentes. Pues así es, y se afirmó con tal rotundidad que temblaron los cimientos universitarios y las bases de la propia democracia.

Después de desmenuzar todos los engranajes en los que se basa la nueva Ley de Financiación, que se puso en marcha en el 2001, y otros muchos instrumentos que el Estado Centralista instalado en el paseo de la Castellana, ha creído conveniente o inconveniente (que más da), se celebró una mesa redonda en la que participaron los consejeros de economía y hacienda de Andalucía, Aragón, Catalunya y Galicia; Magdalena Álvarez, Eduardo Bandrés, Francesc Homs y José Antonio Orza, respectivamente. Ninguno de los consejeros aportó nada que no se supiese de antemano y que no hubiesen pormenorizado los expertos. Eso sí, ni que decir tiene que todos estaban más bien contentos con "su" balanza fiscal y con el reparto que el Estado hace de los impuestos, salvo Francesc Homs, que apuntó "el nuevo modelo tiene un contenido positivo" y que "aún no es definitivo", por lo tanto insinuó que puede mejorarse. Y por otra parte dejó ir "ya veremos cuando se hagan las cuentas finalizado el año 2003".

La consejera de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía, Magdalena Álvarez, fue más allá al catalogar la financiación autonómica como "una distribución afortunada hasta ahora" aunque también dijo entre líneas que "hay que darle un giro" y que "se ha perdido un punto desde 1996".

El Sr. Eduardo Bandrés (Aragón) se atrevió a decir que "la lealtad institucional es clave y fundamental", aunque después dio su conformidad al modelo del 2001 como "el mejor acuerdo posible". Al final de su intervención, dio la razón a los profesionales cuando dijo "no hay transparencia ni acceso a la información". Traducido a lenguaje de la calle eso significa: t enemos un sistema de financiación autonómica cuyo montante sólo conocen los recaudadores y una balanza fiscal de las diferentes autonomías oscurantista, y por lo tanto nada democrática.

Por su parte el Sr. José Antonio Orza (Galicia), quien según pude entender es uno de los coautores del actual sistema de financiación, le dio un completo repaso a las excelencias del modelo que se está aplicando y habló largo y tendido sobre las mejoras posibles en el futuro, en el plan más demagógico e insustancial. Un brindis al sol.

En el transcurso de todo el seminario, no escuché ni una sola palabra sobre la sangría económica que está sufriendo Catalunya desde hace décadas. Evidentemente era un acto "académico". Eso sí, alusiones veladas, pero no cantidades exactas ni afirmaciones rotundas, y si se hicieron (que me perdonen) eran tan "técnicas" que no pude entenderlas. Llegado el turno de ruegos y preguntas, nadie osó preguntar ni rogar nada (¡y estábamos en Catalunya!), salvo el propio director del seminario, Antoni Castell y algún que otro profesor/a.

En una de sus intervenciones la Sra. Magdalena Álvarez afirmó "estamos sumamente enfadados e indignados en Andalucía, porque el gobierno del PP se está quedando desde el año 1997 el 2% de la financiación que nos corresponde como medida pre-cautoria". La señora Álvarez tenía toda la razón del mundo, puesto que la cantidad adeudada por el gobierno a la comunidad andaluza sobrepasa con creces -dijo- los 100 mil millones de pesetas .

Yo, como simple alumno del seminario, no pude aguantar más y levanté la mano para pedir la palabra, cosa que causó una cierta expectación (dada la sequía de preguntas). Como no podía ser de otra manera le largué a la señora Álvarez: "Mire usted, en Catalunya también andamos indignados pero por motivos mucho más profundos, flagrantes y poderosos". Acto seguido le apunté que sólo en el año 2001, el déficit fiscal catalán se elevó a un billón (con B) setecientos mil millones de las antiguas pesetas, y que de esa cantidad 24 mil millones, aproximadamente, correspondían a los impuestos pagados por los contribuyentes de la ciudad donde vivo, Sant Boi de Llobregat, una ciudad con graves carencias en guar-derías públicas, hogares para ancianos, hospitales o piscinas públicas, mientras el presupuesto municipal de ese mismo año (2001) no superaba los siete mil millones . Añadí que "evidentemente todo el mundo le echa la culpa a la Generalitat, sin tener en cuenta de donde viene el virus que provoca la infección ". Algo que ustedes ya han leído en estas mismas páginas, pero que tuve que repetir allí irremisiblemente. Acabada mi intervención, se cerró de inmediato el turno de preguntas...

La señora Magdalena me respondió inmediatamente "mire usted señor, yo me limito a reivindicar lo nuestro. Ustedes ya tienen representantes que se encargarán de hacer lo propio" (señalando hacia el conseller Francesc Homs). Era lo que le tocaba decir, a la consejera andaluza. Inconscientemente, se me vinieron a la mente cuatro cuestiones:
1) Esta es la tan cacareada "solidaridad" española.
2) Que a nadie le preocupa lo que pague Catalunya, mientras los dividendos se reinviertan en "café para todos" (para algunos con bo-llería incluida).
3) Que España (ni nadie) no quiere enterarse de las dificultades por las que atraviesa el mundo empresarial catalán, a punto del colapso por falta de infraestructuras, modernización y competitivi-dad. Nuestro modelo empresarial está tocando techo.
4) Que si continua la "detracción económica del Estado" con respecto a Catalunya, dentro de pocos años estaremos a la cola de Europa en modernidad y competitividad. Con respecto al Estado del Bienestar, ya lo estamos, según el Catedrático de la Pompeu Fabra, Vicenç Navarro, tema del cual hablaremos en artículo aparte.

Quedo perplejo y circunspecto ante la falta de animosidad a la hora de defender la postura catalana respecto al déficit fiscal, tanto por parte de los alumnos y asistentes en general de este seminario, como de los políticos (técnicos, concejales y alcaldes) presentes, en un curso del CUIMP, que aunque académico, no dejó de tener sus connotaciones netamente políticas, al estar políticos invitados al mismo.

Felicidades a los organizadores del seminario, puesto que, al menos a mí, me ha servido de guía, norte y complemento de la situación real en la que nos encontramos en Catalunya; un rendido conformismo, recalcitrante e incomprensible. Por otra; una cuantificada y clarividente realidad numérica de lo que pagamos y lo que se quedan sin dar ningún tipo de explicaciones a nadie.