NOSOTROS TAMPOCO SOMOS CASTELLANOS

 

 

Por Pedro Morón de la Fuente - Periodista i president de Catalònia Acord

 

Viviendo en Cataluña , a todos nos ha sorprendido que con naturalidad nos llamaran castellanos simplemente por el hecho de hablar castellano. Pero a medida que han ido pasando los años, hemos podido comprender que no era por el idioma la aparente actitud de distanciación que nosotros entendíamos que este calificativo reflejaba.

Hemos tardado en entender que, para los catalanes, que de toda evidencia tampoco son castellanos porque el castellano no es su idioma, a lo que se referían no era ni siquiera al pueblo castellano propiamente dicho. La aparente actitud de disenso o de desafecto que nosotros percibíamos que su calificación reflejaba, se dirigía a la clase dominante, a la oligarquía realmente castellana que los catalanes entienden y demuestran que les ha sojuzgado. Lo cierto es que con el tiempo algunos hemos captado el malentendido, otros no tanto, y la inmensa mayoría nada de nada.

Pero muchos de nosotros que según Jiménez de Parga nos duchábamos ya en color y en olor cuando doña Isabel la Católica ni se cambiaba la camisa, necesitamos tener claro algo tan sencillo como que los gallegos no son castellanos, ni los portugueses ni los andaluces, ni los canarios, los valencianos, mallorquines, y etc, etc... y que no se olviden de reir,.... como nos recomiendan cada noche por televisión.
Un servidor de ustedes, catalán de Granada, hablando con la compañera Pía Sán-chez Vico, catalana de Al-calá la Real, me decía que su hermano de cincuenta y seis años se preguntaba con frecuencia ante toda la familia "¿Qué habría sido de nosotros si no salimos del pueblo?".

En la conversación, nos asaltó la evidencia de la idoneidad occidental del rosario de estados norteamericanos que en su día fueron españoles: Arizona, California, Colorado, Nevada, Nuevo Méjico, Tejas, UTAH.... Comparamos la baja California que quedó en Méjico y que sigue en el cuarto mundo, con la alta California, el más emprendedor y brillante estado de los EE.UU.
¡Qué dramática herencia! ¿En qué deben consistir si es que los hay, los genes maléficos que la colonización española ha dejado en todos esos pueblos?. Discurriendo sobre nosotros y sobre nuestro originario Al-Andalus, lo repensamos convertido en la triste Andalucía actual, siempre necesitada de ayudas. Recordamos que nuestra tierra fue conquistada y dada en premio a guerreros de la aristocracia castellano-vieja que convirtieron en latifundios yermos y en cotos de caza nuestras feraces tierras, las mejores de Europa.

Estábamos con Editha, una muy lista señora filipina, y a nuestras preguntas, nos contó que con su abuela hablaba en castellano. Y le pedimos si nos podía orientar sobre la diferencia que había entre la ocupación española y la ocupación yankee, y como eran percibidas esas distintas situaciones históricas entre el pueblo filipino.
Contestó:

- "En casa éramos nueve hermanos", y recuerdo muy bien el agradecimiento y la alegría que causaban los paquetes de nuestros póster parents y también los dólares que llegaron de América cuando nacieron los más pequeños. Las familias americanas con frecuencia pasaban de los paquetes a las relaciones personales, y más de una vez al conocerse, se produjeron bodas con nuestras muchachas.
- ¿Y esto sigue así Editha?
- Pues no tanto, ni mucho menos, porque los paquetes no llegan, los roban nuestros funcionarios.
-¿ Y de los españoles? ¿Qué recuerdo tienen?
- Pues distinto. Mi abuela decía que eran muy exigentes y más crueles que los americanos.

Todos esos comentarios no tienen valor pero son ciertos, y nos han dejado con una cierta opresión. Y es por ello que vamos a cambiar de tercio.
* * *
Como catalanes, debe gratificarnos y mucho, que nuestra ciudad con el año Gaudí haya batido todos los récords de visitantes con seis millones de turistas. Barcelona no es un punto cualquiera en el mundo, sino un punto de referencia. Todas las agencias de viajes confirman que es uno de los dos o tres destinos más solicitados de Europa. En la contraportada de nuestra agenda Catalònia Acord, de este catorceavo número, hemos suprimido la selección de cartas para dar opiniones sobre Barcelona de un grupo de altos técnicos y cargos neoyorquinos.

Escoltin! Que tots els co-mentaris que ens hi fan valen milions de dòlars en publicitat regalada. Que ara Barcelona i Nova York estan tristament enllaçades per unes brutals catàstrofes oco-rregudes un onze de setem-bre. I, ¿què és el que no-saltres podem oferir a Nova York en solidaritat i com agermanament en la des-gràcia?. Doncs una en-dreça vinguda molt del fons del nostre poble i de la nostra cultura diferenciada. Els presentem els es-bossos del gratacels que Gaudí ja havia planejat per a la gran metròpoli, la que en aquell temps ja era, i avui més que mai, la indis-cutida capital del món.
Ja apreciada la comparança de l'Hotel Attraction amb els altres edificis de Nova York del seu temps, passeu a la contraportada on reproduïm, una altre comparança del gratacels de Gaudí amb els projectes d'aquí sota que els millors arquitectes actuals han pre-sentat fins ara per a edificar en el punt zero o sigui en els solars que han quedat per la destrucció de les torres bessones.