Las últimas negociaciones bilaterales entre el gobierno español y el británico sobre la soberanía del Peñón de Gibraltar, se ven entorpecidas por la obcecación de 6000 gibraltareños que se niegan a ser moneda de cambio entre "imperios" en el marco de la Europa Común.
Puestos a pertenecer a un país prefieren ser británicos y bilingües, reclaman su derecho a la autodeterminación en el marco de la CEE dónde ya quisieran incorporarse dejando atrás su condición de relativa colonia. Se han acostumbrado al bloqueo intermitente e impertinente al que les ha sometido el estado español, sus habitantes tienen todo tipo de trabas a la hora de cruzar la frontera, trabas a las que España no somete a ningún otro país. Pero además con el fin de que el Peñón esté perfectamente sitiado no se deja prosperar a los pueblos del Campo de Gibraltar, zona geográfica española cuyos ciudadanos no tienen derecho a desarrollarse según sus alcaldes para no dar aire a los llanitos. Estos tampoco pueden ser europeos, todo y que pertenecen geográficamente al continente, dado que España bloquea este término por su condición de Colonia Británica.
Después de todo aquel falso gag dónde "dos patriotas" iban repitiendo "gibrartar apañó", en el Peñón nadie quiere serlo, y encima el bloqueo que sufren no creo que les ayude a cambiar de idea, la imposición siempre genera resistencia.
En otro orden de cosas el gobierno del estado español, basa su razón en el injusto rodillo, o en la fuerza que supone el supuesto beneplácito de los ciudadanos de toda España sobre el acuerdo en el que los habitantes del Peñón no decidirían, porque son muchos menos que el resto de los españoles. Éste ejemplo, ¿no les recuerda al voluntario callejón sin salida del drama vasco?
Sobre las anteriores razones hay que decir que tratar a los habitantes del Peñón como menores de edad, negando que expresen que quieren ser por sus solos votos, y no sumados los votos de toda España, es antidemocrático y si se justifica, siguiendo este peregrino razonamiento, los europeos deberíamos ser alemanes, dado que tienen la mayoría de población en el continente, y por la misma regla de tres el mundo debería tener un único país China, porque son mayoría. Y si nos atenemos a la Historia de España, ésta no se constituye como tal hasta Felipe V, y curiosamente este accede al trono a cambio de que Inglaterra obtenga el Peñón, dejando en la estacada a sus aliados, nosotros, los catalanes, ya aislados, cumplidores de unos compromisos que dejaron de interesar a Inglaterra. Gibraltar nunca ha sido territorio español. En este sentido a pesar de no ser un único estado sino una confederación se puede afirmar que desde que los Reyes Católicos acabaron con el Califato de Granada, era territorio de la Corona de Castilla. Gibraltar pues ha sido más años británico, y si me permiten la osadía de la verdad, más años perteneció a los diferentes Califatos, que durante 800 años fueron los dueños de la península, y la convirtieron en centro cultural del mundo civilizado de la época.
Volviendo al tema del Peñón, por coherencia supongo que el gobierno español se plantea también devolver Ceuta y Melilla a Marruecos.
¿O qué, Sr. Aznar?